Las tarjetas de crédito, también conocidas como dinero de plástico son uno de los elementos más comúnes de financiación de la sociedad moderna. Actualmente cada empresa y entidad financiera tiene diferentes tipos de tarjetas de crédito a disposición de sus clientes. Las hay que tienen un límite de crédito, las hay sin límite, las hay de tipo fidelización que ofrecen ventajas a los clientes, las hay de emisoras de música, de su gasolinera preferida donde utilizándola le hacen un tanto por ciento de descuendo... etc... un sin fin de modalidades, tipos, colores y utilidades. Normalmente todas tienen el mismo tamaño y aunque han evolucionado mucho en cuanto a su diseño a lo largo de su corta historia, lo que son y para lo que se crearon continua teniendo el mismo significado. Actualmente una tarjeta de crédito puede prácticamente equipararse a cualquier otro crédito al consumo, se diferenciarían únicamente en este sentido de las hipotecas y los créditos de reunifación de deudas.
Las tarjetas de crédito nos presentan muchas ventajas y dan derecho a comprar bienes y servicios a crédito en determinados establecimientos en los que son aceptadas previo acuerdo de los establecimientos con las entidades financieras emisoras. Surgieron en Estados Unidos hacía la década de 1930, justo después de la crisis de 1929 y se inventaron por la empresa Western Union sobre todo debido a la falta de dinero en metálico. Empezaron a ser aceptadas como manera de pago por los diferentes establecimientos, siempre reguardado por el nombre de la entidad emisora quien garantiza el pago. El proceso es muy sencillo, el comerciante o vendedor a través de un terminal electrónico, registra el nombre y número de cuenta del comprador o usuario. La comunicación se puede hacer inmediata como en el caso de las tarjetas de débido, o aplazado en el tiempo como puede ser las tarjetas de carga y las tarjetas de crédito. Con las tarjetas de crédito, la entidad emisora paga el importe de la compra y luego se lo cobrará al comprador o usuario bien a través de cuotas fijas temporales o de una sola vez en una fecha acordada.